"Como una guía para la vida"


Durante más de 30 años, Dorothea von Eberhardt y la Princesa Irina zu Sayn-Wittgenstein han acumulado una gran experiencia en la organización de eventos, protocolo internacional y comunicación. Además han dedicado mucho de su tiempo a proyectos sociales, culturales y económicos en diversas materias y sectores. Haciendo acopio de toda su experiencia profesional y de sus relaciones sociales, han creado ID Partners, agencia recientemente constituida con base en Berlin. Cuentan con la colaboración de Sophie Hummelt quien dará cumplida respuesta a las demandas de las generaciones más jóvenes.

¿Sra. von Eberhardt, qué es en su opinión un buen evento?

DvE: La base de un buen evento es la planificación. Para empezar es necesario prestar atención a la composición de la lista de invitados, reuniendo a personas de diferentes edades, profesiones, y ámbitos sociales. Así se crea una tensión positiva que hace atractivo el evento. Considero un arte ser capaz de conducir impalpablemente la reunión de forma que los invitados empiecen a mezclarse y comunicarse entre ellos. Cuando los asistentes hablan unos con otros y disfrutan de la conversación, se marchan con la buena impresión de haber pasado un momento inolvidable. Repito, una buena preparación es la llave para el éxito de un evento.

Organizar eventos es parte de su experiencia profesional desde siempre y parece muy confiada en sus capacidades. ¿Cuál cree que es su competencia clave adquirida a lo largo de los años?

DvE: En primer lugar es realmente importante entender lo que quiere el cliente. Para la puesta en práctica de sus planes, el cliente siempre espera de nosotras un número de propuestas diversas, acceso a nuestro fondo de experiencia y un servicio de asesoramiento multidisciplinar. En cuanto a la ejecución, es crucial que haya siempre un cierto "leitmotiv" o hilo conductor durante todas las etapas del proceso. Para hacer que sea un verdadero éxito, también debe existir un "Plan B" alternativo. Ya lo dijo el poeta romano Horacio: "El anfitrión es como un general: las calamidades revelan a menudo su ingenio ". Hay y siempre habrá situaciones que requieren una atención permanente y una respuesta rápida con grandes dosis de improvisación. Creemos que nuestra gran experiencia nos ayuda a tomar las decisiones adecuadas en toda clase de situaciones.

¿Cómo surgió el nombre ID Partners?

DvE: En realidad, ID Partners combina las iniciales de nuestros nombres. Además, es un juego de palabras que puede significar "idea" o "identidad", palabras muy habituales en el mundo de los negocios, y creemos que se corresponden con nuestros objetivos. El término "partners" fue seleccionado deliberadamente ya que nos dirigimos a una base de clientes internacional. Nosotras dos hemos aprendido, vivido y trabajado en el extranjero por lo que hemos establecido relaciones profesionales y amistades sólidas en muchos países. Por eso no tenemos ninguna dificultad en ofrecer nuestros servicios mucho más allá de los límites de Berlín y Alemania. Estamos en condiciones de colaborar con proveedores de servicios locales dondequiera en el mundo para crear más oportunidades para nuestros clientes y conseguir los mejores resultados para sus necesidades.

¿Y es ésta es la razón por la cual se puede leer la información en su Web site en siete idiomas distintos?

DvE: Correcto. Creemos que es una cuestión de cortesía informar sobre nosotras mismas y nuestros servicios en varios idiomas, especialmente en ruso y chino. Queremos difundir nuestro mensaje también en estos idiomas.

Princesa Wittgenstein, durante décadas estuvo implicada en un número de actividades de voluntariado y también ha trabajado en varios campos de actividad. ¿Cómo ve su papel dentro de ID Partners?

IzSW: Considero que soy buena "constructora de puentes" entre diversas personas y países. Creo que tengo buenas dotes para conectar gente con sus necesidades y ofertas complementarias, que es una de nuestras tareas principales en ID Partners. Al principio me concentré principalmente en el intercambio Polaco-Alemán en asuntos culturales, políticos y económicos. En una segunda fase, estamos ya conectando a gente de muchas y diversa regiones, como los E.E.U.U. o el Medio Oriente.

¿Se trata de una característica autobiográfica?

IzSW: Definitivamente, sí. Como niña, mis padres siempre me educaron de manera "europea", como europea de convicción. Esta sensación pan-europea se ha vivido y reflejado en toda mi familia que se ha dispersado a través de todo el continente. A principios de los años 80 tuve el privilegio de organizar los primeros contactos con la Universidad Católica de Lublin en Polonia. En aquel momento era la única universidad libre e independiente en los países del este de Europa. Las personas que conocí y con las que trabajé me mostraron lo que significa ser libre. Esta inigualable experiencia impulsó las diversas actividades de voluntariado que he desarrollado desde entonces. Finalmente, se ha convertido en mi trabajo.

¡Se puede afirmar que usted está realmente viviendo la Europa unida!

IzSW: !Cierto, por opción y convicción¡. Nosotros, los europeos occidentales tenemos la obligación de implicar otros países y culturas, y de moderar entre ellas. Para mí es muy atractivo trabajar y desarrollar proyectos conjuntos multinacionales.

Ustedes utilizan términos como "protocolo" y "etiqueta" , palabras que muchos consideran anticuadas y algunos incluso sonreirían al oírlas.

DvE: Ciertamente creemos que conocer la conducta apropiada en todas las facetas de la vida aporta una sensación de aplomo en el desenvolvimiento personal. En resumen, proporciona la espina dorsal del comportamiento. La mayoría de la gente entiende el uso de reglas protocolarias solamente durante las visitas de estado, en la administración pública y durante los acontecimientos deportivos.

IzSW: Mirando al extranjero, uno constata cuánto más importante es el protocolo en otros países vecinos nuestros, por ejemplo aquellos con una monarquía, aun cuando los miembros de la familia real ya no tengan un papel político importante. Un conocimiento básico sobre el protocolo y la etiqueta puede hacer la vida más fácil para cada uno de nosotros y facilitar el contacto cotidiano entre la gente. Como una guía para la vida.

La conversación era plomo de Paul Ulrich.